El Ritual del Rebozo

El « rebozo » es un chal tradicional mexicano tejido a mano, usado también para portear niños, y mantear a la mujer embarazada, en trabajo de parto o en posparto.

La tradición del Rebozo es ancestral y las parteras mexicanas la han enseñado y divulgado alrededor del mundo, incluso llegando a los hospitales, como técnica para facilitar el trabajo de parto: aliviar el dolor, las tensiones y facilitar el encajamiento y descenso del bebé.
 
Pero no hace falta estar embarazada para recibir un masaje con rebozo: permite en cualquier momento, soltar, relajarse y recibir sostén y cariño.

Trabajando desde el “abrazo” del rebozo sobre la piel, la vibración, la suspensión y el movimiento lento y fluido, se llega a un estado de relajación profundo y al desbloqueo de tensiones físicas y emocionales.

Beneficios:
- Alivia el dolor general del cuerpo, de cuello, espalda y cadera
- Alinéa la pelvis y el sacro
- Libera tensiones musculares y articulares
- Relaja el suelo pélvico
- Mejora la circulación
- Calma el Sistema Nervioso
- Silencia la mente, reduce el estrés y la ansiedad
- Desbloquea emociones, ayuda a soltar el control, dejarse llevar y cuidar 
- Facilita el sueño profundo y reparador
- Permite más conexión contigo misma, y con tu bebé si estás embarazada
- Prepara al parto y facilita el trabajo de parto
- Ayudar a la recuperación en el posparto

Envuelta en el rebozo los sentidos viajan hacia dentro, aumentando la percepción de los movimientos y sonidos internos, del latido del corazón y de la respiración, permitiendo entrar en armonía.
Te sientes recogida, cuidada, te abandonas para sentirte y para recuperarte.

El rebozo te abraza con todo el amor y protección de todas las abuelas y ancestras que lo usaron a lo largo de los años.

¿Cuando hacer un masaje rebozo?
- En cualquier momento para reconectarte contigo misma y con el presente.
- En el embarazo: para aliviar molestias, conectar con tu cuerpo y con tu bebé, y preparar cuerpo y mente al parto.
- En el parto: para aliviar el dolor, facilitar la dilatación y el nacimiento.
- En el posparto o más adelante: el ritual de cierre del cuerpo se puede hacer en cualquier momento de la vida si no se ha hecho después del parto, y en momentos particulares como duelos, cambios, y cierre de etapas.

Ven a soltar el peso de tu cuerpo, y el peso de la vida cotidiana, 
a dejar de sostener y sentirte sostenida y abrazada.

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